
En este mundo nuestro, pareciera que es casi un ritual que el ámbito de las noticias religiosas se sacuda, de vez en vez, con algún "hallazgo espectacular", siempre el "descubrimiento del siglo" y muchas veces "un punto de giro en la historia de la religión y la humanidad". De ésos ya se han "encontrado"... unos 12 o 15, si no es que son muchos más -no llevo la cuenta, en realidad.
Estos hallazgos de expectáculo casi siempre vienen "enyuntados" con campañas publicitarias para algún libro, película o, peor aún, alguna causa religiosa o ideológica. Sólo recuérdese el correcorre de la prensa hace no tantos meses, a raíz del hallazgo del Evangelio de Judas. La interminable explotación -y la desaparición progresiva pero aplastante- del "fenómeno" de El Código da Vinci. Sí, ésos también fueron "hallazgos".
Hay otros descubrimientos arqueológicos, históricos, etnográficos y demás, que debieran ser bienvenidos por la fe religiosa, porque precisamente iluminan y, al menos en parte, explican, y quizás aún cuestionan -que es una forma de iluminar, aunque bien radical- las raíces históricas y escriturales de esa fe religiosa. Pero, por lo general, estos otros hallazgos casi siempre carecen de la cobertura de prensa y la histeria sensacionalista que pueden rodear a "descubrimientos"... como el siguiente.

La afirmación, presentada en el documental La cueva del entierro de Jesús, "está basada en años de investigación por arqueólogos de renombre, estadísticos, expertos en escritura antigua y en identificación por ADN", según dijeron los realizadores en una entrevista previa al estreno.

El documental es una colaboración entre el cineasta canadiense y nacido en Israel, Simcha Jacobovici, (foto a la derecha) ganador del premio Emmy, y Cameron, ganador de tres premios Oscar por Titanic y Terminator.
La cueva, de 2 mil años de antiguedad, había sido descubierta en 1980 por el arquéologo Amos Kloner en el barrio Talpiyot de Jerusalén. En la cueva había 10 sarcófagos, seis de los cuales tenían inscripciones que incluían los nombres "Jesus hijo de José", "Maria" en 2 sarcófagos y "Juda hijo de Jesús".
La noticia anda por toda la internet, pero éso es un buen resumen.

Yo todavía estoy esperando a que alguien explique con qué muestra van a realizar los exámenes de ADN para identificar los restos de Jesús o de persona alguna que haya vivido hace 2,000 años... pero esa es sólo una de varias interrogantes alrededor de este "hallazgo".
Sólo para mencionar otra, los descubridores / realizadores parecen haber ignorado que José, Jesús, Judá y María estaban entre los nombres más comunes de los judíos de los primeros años de nuestra era. Yo no recuerdo exactamente dónde leí eso, pero no más echen un vistazo al Nuevo Testamento, que hasta yo me confundo con cuál María se está hablando en cada caso.
En fin, que no es difícil esperar que este documental, este "hallazgo del siglo", este "descubrimiento sensacional", etc etc, muy pronto quede en el olvido. Como decíamos al principio, este "ritual" de las noticias parece ser precisamente eso, un ritual, pero que no tiene vida propia, se desinfla y desaparece con el próximo escándalo de la celebridad o el político de turno en los titulares del delito o la vanidad social. O, cualquiera sabe, con el próximo "descubrimiento del milenio".
Como con casi todos los documentales de este tipo, probablemente yo también me pierda éste. Pero si Ud. lo ve y le parece interesante, déjenos saber.
...Chico, es verdad que, gente dispuesta a manipular la religión, pues que la ha habido desde que el mundo es mundo. Pero es que gente como Cameron y Jacobovici ... ¡ya ni se molestan en disimularlo!.
Valioso "descubrimiento del milenio".
Un abrazo,
Leonel

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